domingo, 22 de octubre de 2017

Éxtasis de la cumbre * Andrea Larrieu



Más allá del suelo
que la sostiene
más allá del cuerpo
que se alza
atravesando las nubes
asoma 
la cumbre
su esplendor.

Más allá de la gravedad
que me aferra
más allá de lo conocido
que me rodea
partiendo el cielo
con su punta
asoma 
la cumbre
inmaculada
divina.

Subida
helada
partida
despegada
llego a esa cima
como una nube
me desarmo
como la nieve
cubro su punta
me derrito
recorro sus laderas
hasta hacerme río
regreso con partes suyas
en mi cauce
a la tierra
donde pertenezco.



Andrea Larrieu, 2017.
Desde los talleres de Siempre de Viaje.



viernes, 20 de octubre de 2017

CAOS en el Museo del Libro y de la Lengua



Caos es el orden que deviene, es el orden vital. 
Felipe Noé






A partir de la muestra Mirada Prospectiva de Luis Felipe Noé, trabajamos con la idea del caos en las artes. La búsqueda es en las letras a partir de cualquier forma de arte. ¿Qué es el caos? ¿Cómo lo relacionamos con la creación? ¿Cómo lo significamos, cómo le damos forma?

Escritores invitados:
Juana Roggero * Marta Miranda * Carlos Battilana * Alejandro Méndez
*Minuto Caos: lecturas y perfos en 60 segundos sobre el caos, por escritores de Siempre de Viaje y Viajera. 



miércoles, 18 de octubre de 2017

Lo que haya que estallar * María Victoria Verzura


Lo que haya que estallar, que estalle
años de silencio
de aguante
de tragarme las palabras
desprecios uno tras otro
condición inferior
el más débil es el más fuerte
el que se las arregla solo
el que más trabaja
y menos tiene y menos recibe
verme en esos objetos rotos
y surgir con más fuerza
regenerarme y hacerme una
diferente
hacerlo volar
alejarme
armarme de cero

victoria



María Victoria Verzura, 2017.


lunes, 16 de octubre de 2017

Campamento * Sabri Rayo Canción



Salen de la carpita de algodón
dos bracitos de cerámica tatuados 
cocinan dos morrones y tres papas
un fuego hecho de ramitas
un dedito herido por curiosidad
un vasito plástico y dos tupper 
la bebida, el río
la mesa está servida
me siento en la tierra y observo
constelaciones que buscan un nombre absurdo
comienzo a agradecer mientras
nos come el mismo mosquito que 
no pudo esperar a besarnos.





Texto y collage de Sabri Rayo Canción.


Sabri Rayo Canción tiene 29 años y escribe de manera intermitente desde hace mucho. Hace algunos años decidió hacerse (des)cargo y volcarse de lleno a la escritura. Actualmente, se divierte en el taller de Karina Macció en Abasto y en su blog pateandocoches.blogspot.com.ar
Su poesía está poblada de cuerpo y naturaleza, quizás, para intentar compensar tanta cotidianidad porteña.

domingo, 15 de octubre de 2017

El buen sentido * César Vallejo



         Hay, madre, un sitio en el mundo, que se llama París. Un sitio muy grande y lejano y otra vez grande.
         Mi madre me ajusta el cuello del abrigo, no porque empieza a nevar, sino para que empiece a nevar.
         La mujer de mi padre está enamorada de mí, viniendo y avanzando de espaldas a mi nacimiento y de pecho a mi muerte. Que soy dos veces suyo: por el adiós y por el regreso. La cierro, al retornar. Por eso me dieran tánto sus ojos, justa de mí, in fraganti de mí, aconteciéndose por obras terminadas, por pactos consumados.
         Mi madre está confesa de mí, nombrada de mí. ¿Cómo no da otro tanto a mis otros hermanos? A Víctor, por ejemplo, el mayor, que es tan viejo ya, que las gentes dicen: ¡Parece hermano menor de su madre! ¡Fuere porque yo he viajado mucho! ¡Fuere porque yo he vivido más!
         Mi madre acuerda carta de principio colorante a mis relatos de regreso. Ante mi vida de regreso, recordando que viajé durante dos corazones por su vientre, se ruboriza y se queda mortalmente lívida, cuando digo, en el tratado del alma: Aquella noche fui dichoso. Pero, más se pone triste; más se pusiera triste.
         —Hijo, ¡cómo estás viejo!
         Y desfila por el color amarillo a llorar, porque me halla envejecido, en la hoja de espada, en la desembocadura de mi rostro. Llora de mí, se entristece de mí. ¿Qué falta hará mi mocedad, si siempre seré su hijo? ¿Por qué las madres se duelen de hallar envejecidos a sus hijos, si jamás la edad de ellos alcanzará a la de ellas? ¿Y por qué, si los hijos, cuanto más se acaban, más se aproximan a los padres? ¡Mi madre llora porque estoy viejo de mi tiempo y porque nunca llegaré a envejecer del suyo! Mi adiós partió de un punto de su ser, más externo que el punto de su ser al que retorno. Soy, a causa del excesivo plazo de mi vuelta, más el hombre ante mi madre que el hijo ante mi madre. Allí reside el candor que hoy nos alumbra con tres llamas. Le digo entonces hasta que me callo:
         —Hay, madre, en el mundo un sitio que se llama París. Un sitio muy grande y muy lejano y otra vez grande.
         La mujer de mi padre, al oírme, almuerza y sus ojos mortales descienden suavemente por mis brazos.


César Vallejo.




viernes, 13 de octubre de 2017

escena coloquial * Axel Levin




escena coloquial


sepia de agua en movimiento


río urbano


un puentecito de piedra


construcción arqueada


                                                                            niña apurada cruza sin mirar


y el camino angosto flota


se impone


primer plano


altera la imagen


una pregunta un barco


qué deviene


Axel Levin, 2017.

A partir de una fotografía de Henri Cartier-Bresson (Clément Chéroux, Centre Pompidou, 2014), en Torcello, Italia, 1953.



miércoles, 11 de octubre de 2017

El caos * Vicente Huidobro




Silencio. Noche de las noches. Ausencia
De todo vigor, noche honda y oscura. Inercia
Preñada de futuras fuerzas,
Anhelos y deseos incompletos,
Creaciones en embrión frustradas,
Truncos intentos,
Ansias comprimidas y guardadas.
Revolución de gérmenes,
Anuncios de simientes.

Nebulosa sin mundos,
Instante sin presente,
Anhelante mirada hacia el futuro,
Ansias expectantes en espera.

Fuerza en donde no hay fuerza,
Tiempo donde aún el tiempo no comienza,
Silencio que va a ser resonancia,
Instante que será, y sin ser hoy tiene mañana,
Momento que va a empezar,
Onda que aún no es campanada
Porque falta la fuerza que hace el aire vibrar.

Eter que va a ser luz cuando tiemble y ondule,
Neblina que camina a condensarse,
Que será sólida cuando a sí misma se fecunde,
Cuando en revoluciones logre compenetrarse.

Caos, vientre que no es,
Hinchado de preñeces que serán.
¡Comience el despuntar de mundo invisibles
Que los soles y los astros formarán!

Surjan y vibren las grandes energías
Que duermen sin dormir en su neblina.


Vicente Huidobro, Adán (1916).